El contrato mal redactado
es el mayor riesgo tech.
Un proyecto de software sin contrato claro, un SaaS sin SLA definido o un acuerdo de confidencialidad genérico puede costarte mucho más que el proyecto en sí.
Todos los contratos
que necesita una empresa tech
- Contratos de desarrollo de software a medida
- Contratos de mantenimiento y soporte IT
- Acuerdos de licencia de software
- Contratos SaaS (proveedor y cliente)
- Service Level Agreements (SLA) con KPIs y penalizaciones
- NDAs y acuerdos de confidencialidad tecnológicos
- Contratos de integración de sistemas (APIs y plataformas)
- Contratos de outsourcing IT y nearshoring
- Acuerdos de escrow de código fuente
- Revisión y negociación de contratos recibidos de terceros
Contratos que determinan
el éxito o el fracaso de un proyecto
Desarrollo de software
Alcance, metodología, hitos de pago, propiedad intelectual del código, pruebas de aceptación, gestión de cambios y protocolo ante incumplimientos.
Sin esto: desbordamiento de scope y disputas sobre el código
SaaS y licencias
Modelo de precios, restricciones de uso, portabilidad de datos, continuidad de servicio ante cambios de control y limitación de responsabilidad.
Sin esto: lock-in y vulnerabilidades ante cambios del proveedor
SLA (Service Level Agreement)
Disponibilidad garantizada (uptime), tiempo de respuesta a incidencias, penalizaciones automáticas y procedimiento de escalado ante incumplimientos.
Sin esto: caídas de servicio sin compensación posible
NDA tecnológico
Definición precisa de información confidencial (código, arquitectura, roadmap, datos de clientes), duración, excepciones y consecuencias de la violación.
Sin esto: fuga de IP sin base legal para reclamar
Lo que encontramos
cuando revisamos contratos existentes
Alcance indefinido
Sin un anexo técnico que defina exactamente qué se entrega, cualquier modificación se convierte en un conflicto sobre si es "nuevo" trabajo o estaba incluido.
Propiedad del código no pactada
En muchos contratos de desarrollo, quién es dueño del código desarrollado no queda claro. Esto puede suponer que el cliente no pueda continuar el proyecto con otro proveedor.
Sin cláusula de rescisión
¿Qué pasa si el proyecto se estanca y quieres salir? Sin una cláusula de resolución unilateral con preaviso, puedes estar atrapado pagando indefinidamente.
Enviánoslo antes de firmar.
Una revisión puede ahorrarte un litigio.
Revisamos el contrato, identificamos los puntos de riesgo, negociamos mejoras con la otra parte y redactamos el texto final listo para firmar.
