Invierte en España.
Obtén tu residencia.
La Golden Visa española te da residencia sin necesitar vivir aquí todo el año. Asesoramos a inversores no comunitarios en todo el proceso.
Residencia por inversión.
Sin obligación de residir.
La autorización de residencia para inversores (Ley 14/2013) permite obtener residencia legal en España a cambio de una inversión significativa, sin necesidad de permanecer más de un día al año en territorio español.
- Residencia inicial de 2 años (renovable a 5)
- Residencia extensible al cónyuge e hijos
- Acceso al mercado laboral español
- Libre circulación por el espacio Schengen
- Sin requisito mínimo de permanencia física
- Posibilidad de acceder a la residencia permanente a los 5 años
- Vía a la nacionalidad española a los 10 años
- Compatible con mantener residencia fiscal en otro país
Tres grandes vías
para obtener la Golden Visa
Inmuebles
Inversión de al menos 500.000 € en uno o varios inmuebles en España, libre de cargas y gravámenes.
Puede ser residencial, comercial o industrial. La parte que excede los 500.000 € puede tener hipoteca.
Acciones y fondos
Inversión de al menos 1.000.000 € en acciones de empresas españolas o fondos de inversión registrados en España.
También aplica a depósitos bancarios en entidades financieras españolas por el mismo importe.
Deuda pública
Inversión de al menos 2.000.000 € en deuda pública española con un plazo de mantenimiento de 5 años.
También inversión de 1 millón en proyectos de negocio de interés general con creación de empleo.
Gestión completa
de principio a fin
Análisis previo de inversión
Verificamos que la inversión prevista cumple los requisitos de la ley y te asesoramos sobre la opción fiscalmente más eficiente.
Obtención del NIE
Tramitamos el NIE para el inversor y todos los familiares incluidos antes o durante la solicitud de la Golden Visa.
Solicitud ante la UGE
Preparamos y presentamos toda la documentación ante la Unidad de Grandes Empresas e inversores (UGE-CE) con los mayores estándares de calidad.
Renovaciones y seguimiento
Monitorizamos el estado de la inversión para garantizar la renovación a los 2 años y a los 5. Te alertamos con antelación suficiente.
Cuéntanos tu situación
y analizamos la mejor opción.
Cada inversor tiene una situación fiscal y patrimonial distinta. Una primera consulta confidencial nos permite orientarte sobre la vía más eficiente para tu caso.
